Infecciones bacterianas
¿Qué son las infecciones bacterianas?
Existen miles de bacterias diferentes. La mayoría de estos seres unicelulares son inocuos e incluso nos resultan útiles, como los de la flora intestinal.Las infecciones bacterianas son enfermedades provocadas por bacterias patógenas. Cuando unas bacterias de este tipo se introducen en el organismo y encuentran un ambiente adecuado, se reproducen y por lo común provocan fiebre y sensación de malestar general.
Enfermedades como la escarlatina, las otitis, las bronquitis y las cistitis son provocadas por bacterias.
Pero no todas las enfermedades infecciosas se deben a bacterias. A menudo, como en el caso del resfriado, el agente patógeno es un virus. El organismo cuenta con defensas inmunitarias contra las bacterias patógenas.
Síntomas
Fiebre.
Sensación de malestar general.
Síntomas en los órganos afectados, por ejemplo en la garganta o el vientre.
¿Cuáles son las causas de las infecciones bacterianas?
Estas dolencias se deben a bacterias patógenas externas que penetran en el organismo y se fijan en un tejido donde se multiplican y desencadenan una infección.
Su efecto patógeno puede deberse al daño directo de los gérmenes sobre los tejidos infectados y también a las toxinas o venenos que segregan, de los que el organismo se libera con dificultad.
Los estreptococos suelen localizarse en la boca y la faringe, donde provocan anginas. Las colibacterias, que viven y se reproducen en el intestino, donde ejercen una función útil, pueden provocar en ocasiones graves infecciones de las vías urinarias.
Las bacterias se propagan a través del agua, los alimentos, el aire o el contacto directo.
Tratamiento de las infecciones bacterianas
¿Cuándo hay que consultar al médico?
Se debe contactar con el médico siempre que la fiebre y la sensación de malestar general duren más de 24 horas. Es necesario consultarle de inmediato si se acusa además un dolor localizado.¿Qué hace el médico?
El médico examina en primer lugar los puntos donde el paciente acusa molestias, por ejemplo la garganta.También controla la temperatura corporal y con frecuencia solicita un cultivo para determinar el tipo de bacteria causante de la infección y comprobar su sensibilidad a los antibióticos.
IMPORTANTE
Los antibióticos sólo deben tomarse por prescripción médica.
Es inútil, o incluso peligroso, tomar por propia iniciativa antibióticos con fines preventivos.
¿Cuál es el tratamiento de las infecciones bacterianas?
El organismo tiene la capacidad de desarrollar defensas inmunitarias frente a las infecciones bacterianas. Los glóbulos blancos detectan las bacterias, las captan y las destruyen. Sin embargo, a veces estas defensas no son suficientes.Para combatir la enfermedad el médico prescribe antibióticos, de diverso tipo en función de la bacteria responsable. Los más utilizados son la penicilina o sus derivados.
En los últimos años se han creado numerosos antibióticos nuevos. Sin embargo, desafortunadamente algunos de ellos tienen desagradables efectos secundarios.
También pueden presentarse alergias a los antibióticos, unas veces de consecuencias leves (diarrea, erupciones cutáneas y malestar general) pero otras muy peligrosas.
El uso indiscriminado e inadecuado de antibióticos favorece el desarrollo de bacterias resistentes a los mismos, reduciendo así la disponibilidad de medicamentos eficaces.
¿Qué puede hacer uno mismo?
Se debe reposar y permanecer abrigado. También se pueden tomar analgésico s contra el dolor y antipiréticos para combatir la fiebre.¿Cómo evolucionan las infecciones bacterianas?
Cuando la infección es benigna, desaparece espontáneamente en pocos días. En caso contrario, resultan eficaces los antibióticos. Algunas bacterias, como el meningococo, responsable de la meningitis, son particularmente agresivas.¿Las infecciones bacterianas son peligrosas?
Existen antibióticos eficaces contra la mayoría de infecciones bacterianas. No obstante, en los pacientes mayores o debilitados, una infección grave siempre puede ser peligrosa.¿Cómo prevenir una Infección bacteriana?
Es difícil protegerse contra las infecciones benignas más comunes.Es importante respetar siempre las normas higiénicas, sobre todo en caso de llagas o heridas, así como evitar el contacto con personas ya contagiadas.