Gripe
¿Qué es la gripe?
La gripe, o influenza, es una infección vírica de las vías respiratorias que provoca fiebre, dolores de cabeza, dolores musculares y debilitamiento general. La enfermedad es muy contagiosa y se propaga con especial facilidad en los colegios y en las residencias para personas mayores.
Otros muchos virus que afectan a las vías respiratorias son responsables de estados gripales menos graves que la gripe propiamente dicha y mucho más frecuentes.
No hay que confundir gripe y estado gripal, porque los riesgos y la prevención no son los mismos.
¿Cuáles son las causas de la gripe?
La gripe se debe a un conjunto de virus dotados de características comunes pero que presentan algunas diferencias según el grupo al que pertenecen. Cada cuatro o cinco años, por término medio, los virus sufren una mutación y aparece una nueva cepa que provoca una epidemia más virulenta.
Los virus responsables se transmiten mediante las gotitas expulsadas por el enfermo o por el portador sano cuando habla, estornuda o tose. Así pues, los virus están presentes en el aire y en numerosos objetos. El mecanismo es idéntico para los virus responsables de afecciones respiratorias.
La persona infectada por un virus gripal se vuelve inmune a ese tipo de virus, pero no a los de los grupos afines, lo que explica que sea posible enfermar de gripe varias veces.
Tratamiento de la gripe
¿Cuándo hay que consultar al médico?
La afección se manifiesta generalmente en un contexto epidémico. Tras una breve incubación, de uno a tres días, el enfermo sufre dolor de cabeza, malestar general y fiebre alta.
¿Qué hace el médico?
El objetivo de la visita médica es determinar que se trata efectivamente de un cuadro gripal y excluir complicaciones respiratorias, como bronquitis y pulmonía.
¿Cuál es el tratamiento de la gripe?
Como ocurre con todas las infecciones víricas, tampoco para la gripe existe un tratamiento específico. Algunos médicos aconsejan vitamina C en dosis masivas, otros se conforman con mantener bajo control la temperatura con aspirina o paracetamol. Las inhalaciones de vapor de agua con extractos aromáticos de menta o eucalipto descongestionan las mucosas respiratorias.
El reposo en cama y la hidratación por medio de bebidas abundantes son medidas secundarias pero necesarias.
Las sobre infecciones bacterianas respiratorias son tratadas con antibióticos, prescritos regularmente en caso de pacientes débiles: ancianos, convalecientes, pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, diabéticos, etc.
¿ Qué puede hacer uno mismo?
Guardar cama, beber mucho y mantener bajo control la fiebre con aspirina y paracetamol son las únicas medidas que puede adoptar uno mismo para combatir la enfermedad.
Se desaconseja encarecidamente el uso de gotas nasales vasoconstrictoras, que acaban destruyendo la mucosa, y de jarabes contra la tos, que favorecen la obstrucción bronquial en lugar de facilitar la evacuación de mucosidades.
¿Cómo evoluciona la gripe?
En muy poco tiempo, tras la fase de la invasión vírica, los síntomas de irritación de las mucosas respiratorias (goteo nasal, tos catarral, dolor en la faringe al tragar) se acompañan de fiebre y malestar general.
Si no surgen complicaciones, la enfermedad se cura de forma espontánea en el plazo aproximado de una semana. Sigue una convalecencia más larga que la causada por un banal síndrome gripal, porque la sensación de fatiga es más prolongada.
La sobre infección bacteriana se manifiesta con una coloración del goteo nasal y de la mucosidad bronquial, junto a un nuevo acceso de fiebre.
¿La gripe es peligrosa?
Por sus complicaciones, la gripe causa cientos de fallecimientos al año en España. Una sola epidemia de gripe comporta millones de jornadas laborales perdidas. Aunque suele tener una evolución benigna, no debe subestimarse.
Los síndromes gripales, que también se producen por oleadas epidémicas, son menos peligrosos, y sus complicaciones menos frecuentes.
¿Cómo prevenir la gripe?
Todos los años, antes del inicio del invierno, se pone a disposición de la población una vacuna contra la gripe."La vacuna está adaptada a los diversos grupos de virus que se sabe que están en circulación ese año. Sin embargo, a causa de la gran variedad de virus que transmite la enfermedad, la vacuna sólo ofrece una tasa de protección del 60 - 70 %.
La vacunación es eficaz durante al menos un año y sé aconseja para todos los ancianos y enfermos crónicos. En cualquier caso, la molestia de vacunarse es preferible al riesgo de las molestias de la enfermedad.
Esta vacuna. no resulta válida para prevenir los síndromes gripales debidos a otros virus, cuya gravedad es menor.
ATENCIÓN: La gripe mata cada año a muchas personas a causa de sus complicaciones, como la neumonía. Todos los individuos débiles (personas mayores, personas con problemas cardiorrespiratorios) deben vacunarse.
Síntomas
- Dolor de cabeza.
- Fiebre alta.
- Escalofríos.
- Malestar general.
- Goteo nasal.
- Tos catarral.
- Dolor de faringe.
- Intensa sensación de fatiga.
- Lagrimeo.