Dolores vertebrales

¿Cuáles son las causas de los dolores vertebrales?

Las causas más frecuentes son tres:
- la artrosis, que afecta a todas las articulaciones intervertebrales;
- la desmineralización, que obedece a mecanismos hormonales, sobre todo en la mujer, aunque también al envejecimiento del hueso (afecta tanto a los cuerpos vertebrales, a menudo de forma difusa, como al resto de los huesos);
- las metástasis óseas, que constituyen una complicación grave y dolorosa de cánceres de otros órganos.

Otras causas frecuentes de dolores vertebrales son la hernia discal, los traumatismos, la inflamación de los ligamentos, los tirones musculares, el herpes zóster, los abscesos y la tuberculosis. Algunos dolores de las vértebras provienen en realidad del pulmón, del corazón o del aparato urinario o digestivo.

¿Qué hace el médico?
Además del examen clínico, el médico efectúa un interrogatorio para intentar determinar la localización, la hora de aparición, la duración y la intensidad de los dolores. Mediante análisis de sangre se investigan posibles anomalías relacionadas con el nivel de calcio y fósforo, signos de inflamación, marcadores de ciertos tumores o enfermedades difusas. El diagnóstico por imágenes revela las anomalías óseas y articulares; para ello se practica una radiografía normal y, si es conveniente, una tomografía axial computarizada (TAC), una gamma grafía o una densitometría.

La artrosis vertebral

Es la deformación del cartílago y de los discos intervertebrales debida al desgaste. En las radiografías, se traduce por tres imágenes típicas: pinzamiento de los discos, condensación de los bordes vertebrales y los famosos “picos de loro“. Todos estos signos son poco significativos, ya que a veces aparecen desde los 20 años de edad y ningún jubilado puede presumir de no presentarlos.

Algunas artrosis se toleran bien, sin síntomas molestos, mientras que otras provocan dolores punzantes insoportables. La participación de las raíces nerviosas, los ligamentos y los músculos que mueven la columna es fundamental en el desencadenamiento y la intensidad del dolor, al igual que la sensibilidad individual. No hay ningún tratamiento definitivo, pero los analgésico s modernos son bastante eficaces para hacer la vida más llevadera.

Se puede retrasar la aparición de la artrosis si se  siguen unos consejos sencillos pero que deben aplicarse durante toda la vida: hacer ejercicio físico, en especial ejercicios de flexibilidad, respetar en el trabajo las posturas que garantizan un buen mantenimiento vertebral y reducir el exceso de peso. La espalda se desgasta desde la infancia.

La desmineralización

El contenido de calcio de los huesos disminuye inevitablemente con la edad. En ocasiones, esta pérdida es suficiente por sí sola para provocar dolores debidos a deformaciones minúsculas. Se estima que a los 90 años de edad la densidad ósea es dos veces menor que a los 20. El proceso se acelera claramente en las mujeres después de la menopausia, porque está relacionado con el funcionamiento hormonal. También contribuyen al mismo factores como una reducción de la actividad física, el guardar cama en caso de enfermedad, las modificaciones alimentarías, la falta de exposición al solo la administración de medicamentos como los corticoides.

La principal complicación de la desmineralización vertebral es la fractura por compresión. A veces el dolor es vivo, inmediato, aunque también puede no sentirse nada. Por este motivo muchas personas mayores pierden varios centímetros de altura sin padecer dolores.

La radiografía muestra una deformación vertebral en forma de «cuña»; la gamma grafía puede revelar una fractura de más de dos años de antigüedad.

El tratamiento se basa en el reposo, los analgésicos, la reeducación y, en caso necesario, la utilización de un corsé rígido. La administración de calcio, fósforo, flúor y vitamina D parece tener resultados efectivos.

En los últimos años se ha llegado a un acuerdo general sobre la posibilidad de prevenir la desmineralización ósea en las mujeres mediante un tratamiento hormonal sustitutivo de la menopausia: la administración prolongada de estrógenos tiene un efecto positivo probado.

Algunos puntos para reflexionar

  • El desgaste de las vértebras es inevitable y su velocidad depende de factores hereditarios.
  • El desgaste de las vértebras puede retrasarse si se lleva una vida sana.
  • El tratamiento hormonal sustitutivo de la menopausia es la mejor prevención de las fracturas por compresión de las vértebras. 
  • El dolor vertebral es a veces una forma de llamar la atención del médico y de la gente que rodea a la persona mayor para que la cuiden. 

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